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Historia de "la Coquita"

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 "Un cuento para los chicos"

Por Juan Britos, el dueño de Coca, Mayo 2008

"Había una  ves un señor llamado Juan, que iba todos los años de vacaciones con sus dos hijas y su mujer,   lo hacia  en sus pagos  donde el había nacido. Esto es en un campo cerca de  Miramar,  un campo de su  familia. A sus  dos hijas Martina de cinco Y  Damasia  de tres con su mujer Yolanda  les gustaba mucho ir a la playa,  pero en cambio a el le  gustaban mucho  los caballos e intentaba jugar al polo. Este señor  tenía  algunos caballos pero ninguno  era capaz o suficientemente  bueno como para llevar chicos pequeños arriba. Pensando en sus  hijas, el  siempre buscaba por todos lados  algún caballito como para que ellas anduviesen,  cosa que  vengan y vallan sin problema, siempre decía que si empezaban a andar de chiquitas era todo mucho mas fácil y mejor.  Un buen día Yolanda le dice que había que llevar a sus  hijas al la ciudad de los niños (Miramar) , donde esta lleno de lugares para que ellas se diviertan en los miles de juegos llenos de otros chiquitos.  Por supuesto que el propósito de ir a la ciudad no era solo para los niños, si no que a  Yolanda le gustan  las "pilchitas y entonces  allí podría aprovechar  la compra de alguito, mientras que Juan  pasearía mirando como se divierte su linda familia .ImageEn un momento del día Juan, ya un poco con ganas de volver al campo  y mientras esperaba por su familia estacionado en la puerta de una verdulería de alguna calle de Miramar,  aparece un carrito de botellero arrastrado por una potranca de apenas un año,  esta era colorada cabezona, flaquita flaquita y bastante feíta.  Del carro bajan dos cartoneros y empiezan a cargarlo desde la verdulería con zanahorias, lechugas, toda clase de  verdura  y fruta marchitas, mientras que Juan  miraba la pobre potranca que aburrida daba vuelta la cabeza para ver si ligaba alguna hoja  media podrida de algún repollo a la pasada. En ese instante  a Juan  se le  ocurrió preguntarle al cartonero mas grande por la potranca, este le respondió que  la quería vender,  Juan tomo nota y le pregunto  donde vivía  para poder ir a  probarla.A  la mañana  siguiente  Juan se escapo bien temprano del campo con sus  dos hijitas rumbo a la casa   del  cartonero,  pero  sin decirle nada a sus hijas a donde iban. Cuando llegan  al lugar este  era en un descampado en las afueras de la ciudad,  la casa era un chaperío horrible y el entorno era sucio lleno de latas, botellas, bolsas de residuos tiradas, alambrados retorcidos etc, etc,  parecía un basurero.   De pronto aparece el  cartonero y lo saluda muy amablemente y le dice a un chiquito que estaba en patas y con lo mocos que se salían para afuera de la nariz, “anda a buscar la petisa”, este salió como un resorte y a los dos minutos detrás de una  humadera  aparece el chico con la yeguita de tiro atada del cogote con una soguita rota y cortita. Juan entonces le pide que la ate al carrito, este era esos con gomas de auto. Bueno salen a probar la potranca, que  se porto bárbaro, hizo todo lo que Juan le pidió, después le sacaron el  carro y Juan  les pidió que se las deje andar  y así fue , dieron una por una  vueltita en ella. Cuando  las chicas volvían  de su vueltita  Juan al verles las caras nomas le dice al ciruja que quería la yegüita y así  fue como la consiguió. El problema ahora era como  llevarla al campo, habían ido en  auto y  allí no entraba la potranca, entonces a  Juan se le ocurrió hacer una soguita mas larga atando hilos viejos entre si  que  levantó del suelo  y  fue así  como la  llevaron de tiro hasta el campo, unos 17 Km.

Durante el viaje,  Martina comenta mientras miraba a su nueva petiza  sacando la cabeza por la ventana  del auto 

-¿como se llama??,  

-No se, responde Juan y fue cuando Martina pide;

-¿y si le ponemos  COCA  COLA ?

jajajajjajjajjaja , la risa de Damasia ,

-si, dice Martina,  desde hoy  se  llama  LA COQUITA.

Image Pero eso no fue todo lo que paso en  ese  veraneo , un día  cuando ya las vacaciones se estaban terminado, decidió la familia entera con la abuela y bis abuela  salir en un carro a pasear por el campo de despedida hasta el año que viene  que volverían , mientras Martina y Damasia  iban arriba de  LA COQUITA  los otros al trote el en carrito,  en un momento   ellas estaban muy  cansadas  de galopar y  le  piden a  Juan de subir  al carrito , entonces  este las baja de la yegua, la  ata al guardabarros del  carro a la COCA  y  sube a sus hijas  al  al carro ,  pero cuando arranca nuevamente con el carro,  LA COQUITA  que estaba distraída,  pega un  tirón provocando  la  rotura  del   guardabarros  trasero  del  carro,  el que  cae  al  piso atado a las riendas de La COCA,  esta se asusta  y  sale corriendo a toda velocidad con el cacho de carro a la rastra que la asustaba mas  y mas,  tanto fue lo que se asusto que corre y corre y  se mete en un potrero de maíz sin cosechar muy alto,  tan alto que no se la veía. Empiezan a buscarla y buscarla y buscarla y no la encontraron nunca mas. Pasaron unos días  y   había que volver a BS AS: comenzaba  el colegio, se terminaban las vacaciones  y la petiza no la volvieron a ver.Pasaron dos meses,  Juan un día con las chicas decide ir nuevamente a  buscarla  y aprovecharon un feriado para  ir al campo,  se pasaron los  tres días buscando  con auto,  con  caballos,  fueron a la casa del cartonero a ver si se habia vuelto alli, pero nadie nadie  sabia  nada,  nadie la había visto,  empezaron a pensar que la  habían robado.Tristísimos,  volvieron  a  BS AS  y  rezaban todas las noches llorando Martina y Damasia,  todas las noches pidiendo por  la COQUITA,  decían  las chiquitas que el que la encuentre  la vendería  para  hacerla  chorizos  o mortadela.  Juan le contestaba  que no,  que era muy flaquita y chiquita, que no le iban a pagar nada por esa yegüita,  entonces no la iban a poder vender.Un buen día, muchos meses  después,  mientras Juan estaba en el trabajo,  suena el teléfono y eran del campo para decirle que había aparecido LA COCA, que estaba muy nerviosa,  muy gorda, re gorda,  muy  fuerte,  que tenia el  freno en la boca con las riendas  todavía puesta,  el cojinillo lo tenia  corrido en la panza todo sucio lleno del aceite del propio  maíz y  el  pedazo de guardabarros del break colgando todavía de las riendas. Bueno esta es parte de la historia de LA COQUITA,  mas allá que aparte  ya  tuvo  8  hijos!!!!        

Este cuento aunque no lo crean es real".

 

Desde Mayo del 2008 "la Coquita" forma parte del Equipo de Trabajo Terapias Ecuestres La Lujanita ...querido Juan, te estamos todos muy agradecidos!!

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